Ocho días para entender por qué Japón no se parece a nada. Se empieza con el ruido de Tokio y se termina en el silencio de un jardín de Kioto, y por el medio hay un tren que va a trescientos por hora y una montaña que solo se deja ver si quiere.
Día a día
Día 01 · España / Tokio
Vuelo nocturno. Se duerme poco y se llega con la sensación de haber saltado un día entero.
Día 02 · Tokio
Llegada y traslado. No programamos nada más: el cuerpo tarda un día en aterrizar y Tokio se agradece con calma.
Día 03 · Tokio
Senso-ji a primera hora, cuando todavía huele a incienso y no hay colas. Después el santuario Meiji entre árboles, y Ginza al caer la tarde, cuando se encienden los escaparates.
Día 04 · Tokio / Hakone / Tokio
El lago Ashi en barco. Si el día está limpio, el Fuji aparece entero sobre el agua; si no, aparece a trozos, y también merece la pena. Funicular al monte Komagatake.
Día 05 · Tokio / Kioto / Nara
Tren bala hasta Kioto. Por la tarde, Nara: el Todai-ji con su Buda de quince metros y los ciervos que llevan mil trescientos años paseando por el parque.
Día 06 · Kioto
Kinkaku-ji reflejado en el estanque, los jardines del santuario Heian y Gion al anochecer, que es cuando esa calle tiene sentido.
Día 07 · Kioto
Un día sin agenda. Hay quien se va a Hiroshima y Miyajima en el día; hay quien se queda a caminar por el bosque de bambú de Arashiyama y a comer en el mercado de Nishiki.
Día 08 · Kioto / Osaka / España
Traslado a Osaka y vuelo de regreso.
Habitualmente incluye
- Vuelos internacionales
- Tren bala y transporte local según el recorrido
- Hoteles elegidos por el barrio, no por la categoría
- Desayunos
- Guía de habla española en Tokio, Hakone y Kioto
- Entradas a los templos y santuarios del itinerario
- Documento de viaje con cada detalle y un teléfono directo



