Bután cobra una tasa diaria por entrar y con eso ha conseguido que nunca haya multitudes. No hay semáforos en la capital, la mitad del país es bosque protegido por ley y todo el mundo lleva la ropa tradicional al trabajo. No es un decorado: es un país que decidió cambiar despacio.
Día a día
Día 01 · España / Delhi o Katmandú
Vuelo con escala.
Día 02 · Paro
Vuelo de entrada, que baja entre montañas y sólo pueden hacerlo un puñado de pilotos certificados. Tarde tranquila para aclimatarse a los dos mil doscientos metros.
Día 03 · Thimphu
La única capital del mundo sin un solo semáforo. Se visita el dzong, el taller de artes tradicionales y el gran Buda que mira el valle desde la ladera.
Día 04 · Punakha
Puerto de Dochula a tres mil metros, con ciento ocho estupas y, si está claro, la línea entera del Himalaya oriental al fondo.
Día 05 · Punakha
El dzong está entre dos ríos y es el más bonito del país. Caminata hasta el templo de Chimi Lhakhang entre arrozales.
Día 06 · Gangtey
Valle glaciar amplio y abierto, a tres mil metros, donde invernan las grullas de cuello negro entre noviembre y febrero.
Día 07 · Bumthang
Cruce hacia el centro del país, la zona de los templos más antiguos, algunos del siglo VII.
Día 08 · Bumthang
Cuatro valles, monasterios pequeños y una cervecería suiza que lleva allí cuarenta años y es parte del paisaje.
Día 09 · Paro
Vuelo interno o carretera de regreso al oeste.
Día 10 · Nido del Tigre
Subida a Taktsang, cinco horas ida y vuelta, hasta un monasterio colgado en una pared a novecientos metros sobre el valle. Es la imagen del país y hay que ganársela andando.
Día 11 · Paro / España
Vuelo de salida y enlace.
Habitualmente incluye
- Vuelos internacionales y vuelos con Druk Air
- Tasa de desarrollo sostenible y visado de Bután
- Guía y conductor propios durante todo el viaje
- Hoteles seleccionados y pensión completa, que en Bután es el sistema habitual
- Todas las entradas a dzongs y monasterios
- Documento de viaje con cada detalle y un teléfono directo



